lunes, 10 de octubre de 2011

LA RUEDA DE LA FORTUNA


El alcalde de Tlapa, ¿culpable? o, ¿chivo expiatorio?

Nuevamente nos encontramos aquí, en El Diario de Zihuatanejo, uno de los pocos, pero pocos periódicos de nuestro estado de Guerrero donde no se practica la censura, característica muy sobresaliente que llama la atención. La no tan breve pausa que hice, me obliga a pedirles disculpas.

Problemón legal con la Justicia tiene el alcalde de Tlapa Willy Reyes Ramos. Como se sabe, la Procuraduría General de Justicia del Estado de Guerrero (PGJEG), lo señala como autor intelectual del crimen del diputado federal priísta Moisés Villanueva de la Luz, quien había estado desaparecido junto con su chofer Erik Estrada, durante varios días, luego de haber asistido a la ciudad de Tlapa a un ágape de cumpleaños que ofreció un correligionario suyo el 4 de septiembre. La PGJEG que dirige Alberto López Rosas, agarró y presentó ante los medios el pasado miércoles 5 de octubre, a dos de los participantes en tan lamentable asesinato, quienes habrían dado nombres de quienes más estaban inmiscuidos en el evento criminal en mención. De allí surgió el señalamiento del presidente municipal de Tlapa, Willy Reyes, de 36 años de edad. Este asunto, ya trascendió los ámbitos de la Geografía del estado de Guerrero, al ser informado en el Noticiero de Televisa. Las investigaciones ministeriales de este caso, indican una grave contradicción entre el acusado y su esposa, sobre todo en los vínculos de amistad del muerto y el delatado. Cierto o no lo que señalan la pareja, esta cuestión le vino a cambiar su vida a Reyes Ramos, pues para empezar ha quedado muy chamuscado tanto en lo personal como en su vida política, como el mismo lo ha reconocido. No obstante, recién el pasado sábado 8, refrendó sus aspiraciones a la Diputación Federal por el distrito V, mismo que representaba el abatido Moisés Villanueva de la Luz. Igualmente alardeó su inocencia en torno al caso criminal que se le imputa, al grado de demeritar a la PGJEG. Todo ello se observó durante la fiesta de su cumpleaños. Hoy lunes, estará declarando ante la PGJEG. Sin embargo, llama la atención que pasó un mes y un día para que empezara a iluminar este caso criminal, lo cual es algo inusual pero plausible de la PGJEG. Inmediatamente a lo señalado, han salido voces del priísmo de arriba, denostando y descalificando a la PGJEG, pues como siempre que en un acto criminal se encuentran involucrados miembros de ese partido político, luego luego estos especímenes subrayados, asumen una defensa locuaz de los delincuentes de militancia del tricolor. Luego entonces, podemos decir que esta situación, mantiene más enrarecido el escenario político que se vive y se palpa en nuestro estado, como si faltaran más ingredientes oscuros que añadir al panorama nublado y opaco que actualmente cabalga en todo lo ancho y largo de la entidad guerrerense. No obstante, es obligado hacer una comparación entre este asesinato y el crimen de Armando Chavarría Barrera. Me sigue extrañando la opacidad reinante en el caso criminal del diputado perredista y presidente del Congreso del Estado, Armando Chavarría Barrera. Han pasado poco más de dos años de ese cobarde y artero asesinato y hasta ahora, no hay nada relevante que venga a esclarecer ese suceso. Este empañamiento de las circunstancias criminales de esa cuestión, se explicaba y entendía en el gobierno de Zeferino Torreblanca, pero ahora que ya no está en la jefatura del Gobierno estatal, no encuentro la explicación convincente que la ciudadanía guerrerense ha estado esperando, no hay que esperar a que esta mande al carajo a la PGJEG….HASTA PRONTO.

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