viernes, 16 de junio de 2017

MEMORÁNDUM

Chilpancingo y la alternancia
Gerardo Ruano Cástulo
¿Realmente el PRI tendrá problemas para mantener la capital del Estado en 2018? Dada la baraja política, las circunstancias y el grado de simpatías de los que se nombran, se ve complicada la alternancia. Las oportunidades más claras, se registraron en las más recientes elecciones. En 2012, solamente el posicionamiento de Mario Moreno Arcos, hizo posible que el partido tricolor ganara. Recordar, que en esa ocasión, el PRD se llevó todo en la capital, menos la presidencia municipal.

En 2015, Antonio Gaspar dilapidó una oportunidad de oro. Llegó a tener más de 15 puntos de ventaja sobre el actual alcalde Marco Antonio Leyva Mena. Su facilidad para hacerse de enemigos, lo acabó por sepultar. En trabajo a ras de piso, Marco Leyva, no le llegaba ni al 10%.
Y para la del 2018, lo que hoy parece remoto, es una posible búsqueda de reelección del alcalde. Por lo que, Gaspar Beltrán se tendría que medir a un aspirante mejor posicionado. Con mejores consensos. Con más lona recorrida. Con mejores prendas políticas. Y más calidad humana.  
El gran mérito de Marco Leyva, es haber tomado la candidatura en el momento más álgido. Cuando todos los momios estaban en su contra. En el PRD se frotaban las manos, ante el conocimiento de los números que arrojaban las encuestas. La candidatura a Gobernador, de Héctor Astudillo Flores, fue para él, un tanque enorme de oxígeno. Ganar Chilpancingo, ya no era un reto, era una obligación para los grupos priístas.
En ese sentido, la alternancia y la reelección del alcalde lucen lejanas en Chilpancingo. Creo que quienes piensen y crean en el tema de la reelección, deben poner atención en el grado de aceptación y rechazo que hoy tiene el Presidente Municipal, Marco Leyva. Bastaría con darle un pasadita a la red social. La constante son cuestionamientos y golpes a su imagen.
Bien recuerdo al ex gobernador, Zeferino Torreblanca, que menospreciaba los cuestionamientos de la gente a su arrogancia. Recién intentó ser alcalde otra vez de Acapulco, y fue ubicado en la realidad.
Si la memoria no me falla, decía que él no estaba en un concurso de popularidad. En claro menosprecio a la opinión ciudadana. En cambio, recuerdo que en 1996, Chilpancingo tuvo un alcalde, con grandes números de aceptación. Por algo, después fue a dirigir el PRI estatal; y más tarde, llegaría al Senado de la República. Hoy, es Gobernador de Guerrero.
Por eso, las velitas de la reelección serían las que se están apagando. Lo de la alternancia, no luce como una posibilidad fuerte. La mala gestión de Jorge León, no opacó la magnífica candidatura de Héctor Astudillo. Pero, a Jorge sí se la aplicó la gente, cuando buscó ser diputado federal. Pioquinto fue el beneficiario y un pésimo representante popular.
Creo, que por ese rumbo, van las cosas en la capital
Y POR CIERTO. Hablando de capitalinos, el Delegado del ISSSTE en Guerrero, Mario Moreno Arcos, hace lo que mejor sabe hacer, ir tocar puertas y atraer apoyos e inversiones. Es bueno, que en los centros de atención, se vaya viendo la mano de Moreno Arcos; un político con un buen cúmulo de experiencia, pero sobretodo, de gran calidad humana. Sin duda, una mano sensible, hoy encabeza al ISSSTE en el Estado.

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