martes, 6 de junio de 2017

MEMORÁNDUM

*** No lo sé.
Gerardo Ruano Cástulo
Leí, hace poco, algunas aportaciones que han surgido, ante la violencia generalizada que se vive en el país, que ha alcanzado a todos los sectores. La prensa no es la excepción.

Sabemos, que una de las profesiones de mayor riesgo es el periodismo. Lo es más, en éste momento crucial. Lo indican los lamentables asesinatos. Antes se batallaba en contra de la corrupción y opacidad gubernamental. Hoy, el problema es más agudo.
El caminar en la ruta de la transparencia, aunque apenas sean los primeros pasos, nos tiene que llevar, a reducir gradualmente los índices de malos manejos de los servidores públicos. Pero la situación va más allá. Si bien, con la parte institucional se pueden establecer compromisos, porque es su obligación trabajar bajo el imperio de la ley; no sucede lo mismo con quienes viven al margen de éste.
Es cierto, se pueden tomar diferentes medidas. Se puede trabajar en el esclarecimiento de los homicidios. En separar del cargo, a quienes agredan la libertad de expresión. Sin embargo, los que viven fuera de la ley no entienden de esto. Por eso precisamente se ubican dónde están.
Tal vez, el gobierno y la sociedad puedan llamar a todos a respetar a los comunicadores; más nadie puede asegurar que del lado de la delincuencia exista ese código de respeto. Mucho menos, cuando hemos visto dentro de las víctimas a mujeres y menores de edad. Entrar por esa ruta, es prácticamente apostar a la ruleta rusa.
Es bueno, que se active un protocolo que garantice el trabajo de los periodistas; para proteger sus vidas. Pero, ante esa parte que tiene que ver con la delincuencia organizada, ¿Qué se debe hacer? ¿Hay en eso, responsabilidad de los comunicadores?
Nadie puede estar a gusto con los asesinatos y atentados ocurridos. Es justo el reclamo de justicia. No sé, si fue la mejor forma de expresarlo. Interfiriendo en el discurso del Gobernador, Héctor Astudillo Flores. No lo sé, porque si hay alguien que siempre ha sido accesible con la prensa, es precisamente él. Tan es así, que respaldó la inconformidad y les dijo que hará lo que le corresponde.
No sé, si el camino sea marchar y manifestarse. No sé, si es mejor tomar la palabra a un gobernante que tiene la puerta abierta a los medios de comunicación. No sé, si sería bueno pedir la formación de una comisión a la que se informe sobre los avances de las investigaciones. No sé, si lo que más convenga es fortalecer la relación de respeto con el gobierno y buscar mecanismos que aporten en bien de la libertad de expresión.
No sé, si sea cierto, lo escrito por el maestro del Ayurveda, Deepak Chopra, cuando dice que la sobrevivencia humana, en éstos tiempos, no depende de la hormonas, como tampoco del conocimiento; sino de la sabiduría.
Sencillamente, no lo sé.

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