martes, 15 de agosto de 2017

MEMORÁNDUM

***Buen inventario de servicio
Gerardo Ruano Cástulo
Mario Moreno Arcos es un político que sabe leer los tiempos. Su carrera política crece gracias a ese olfato. Identificó adecuadamente, en su momento, que su partido, el PRI, requería de líderes totalmente identificados con la gente. Con mucho trabajo en territorio.

Se dijo, que al no tener padrino político, le sería difícil ser presidente municipal de Chilpancingo. Lo ha sido hasta en dos ocasiones. Y lo ha hecho, en las elecciones más complicadas que ha tenido el partido tricolor. En 2005, tras perder la gubernatura, el PRD venía con todo. Los amarillos le echaron toda la carne al asador. Toparon con el liderazgo de Mario Moreno, quien ganó de manera contundente en las urnas. Aquella, fue una paliza electoral.
Para 2012, el efecto López Obrador golpeó a Guerrero. Chilpancingo no fue la excepción. El PRI perdió los dos distritos locales y la diputación federal. Solamente mantuvo la alcaldía. La fuerza del trabajo a ras de piso se volvió a manifestar. Moreno Arcos ganó bien la elección.
También supo dar lectura a la rapidez de los cambios. Que se requería de políticos más profesionales. De políticos en crecimiento constante. De políticos que en los cargos públicos, mantuvieran el contacto con la gente. Y por supuesto, entregando buenos resultados.
La eficacia de Mario Moreno en los cargos públicos es reconocida. Como diputado federal, su habilidad para lograr la gestión exitosa de recursos, que se transformaron en obras sociales en su distrito. Desde la alcaldía, fue notable su gestión con audiencias públicas semanales y un trabajo de más de mil obras construidas.
En pocas palabras, su inventario político le convierte en un activo valioso para el PRI. Su disciplina hoy le es reconocida. Ha dado, otra vez, una buena lectura al tiempo. De ahí, que su regreso a la escena, mediante su asunción a la Delegación Estatal del ISSSTE, ha servido para mostrar que se encuentra en buena forma.
Su trabajo en la delegación es palpable. No piensa en el 2018. Pero su trabajo le conduce, por la inercia del resultado, hacia esa dirección. Reconoce el liderazgo del Gobernador, Héctor Astudillo Flores. Se suma a su política de gobierno. Cerrar filas es lo que conviene al estado. Y si lo vemos políticamente, al mismo PRI.
Mario Moreno va y toca puertas en la Federación. Fortalece su relación con el Mandatario Estatal y aprovecha la mano sensible de éste, para mejorar los servicios que presta el ISSSTE. También acude ante los alcaldes, para generar más apoyo a la Institución. Ayer mismo estaba en Taxco con el presidente municipal. Recién signó un convenio con el Instituto de Cancerología, para que los derechos habientes que requieran de tratamiento ahí lo reciban. Ha visitado con el Gobernador, Héctor Astudillo, centros de atención, que en breve recibirán inversión. Y pues, ahí la lleva.
No hay vuelta de hoja. El PRI necesita de sus mejores activos para 2018. Sería mezquino menospreciar el inventario de servicio y resultados que posee Mario Moreno. Su capacidad para dar lectura a los tiempos.

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