jueves, 26 de abril de 2018

MEMORÁNDUM

***Reconciliación
Gerardo Ruano Cástulo
El PRI de Guerrero vive una buena etapa. Está en un magnifico momento, de cara a las elecciones del primer domingo del mes de julio. La apuesta del Gobernador, Héctor Astudillo Flores, va generando resultados positivos para su causa. Así lo avala, el cierre de filas, de todos los grupos de su partido, en torno a los candidatos al senado y diputaciones federales. Y por supuesto, en apoyo a Pepe Meade.

Hace algunos meses, se habría visto lejana la posibilidad de una reunión del Grupo Moreno, liderado por el actual Secretario de Desarrollo Social del Gobierno del Estado, Mario Moreno Arcos, para expresar el franco apoyo a la candidatura de Manuel Añorve Baños, en la ruta por el senado.
Para nadie es secreto, que el episodio de 2011, dejo heridas fuertes. Lesiones difíciles de superar. Pero es claro, que en política nada es imposible. Mucho menos, la reconciliación entre los grupos. Más aún, cuando el trayecto que impulsa el líder de los priistas de Guerrero, o sea, el Gobernador Héctor Astudillo, es precisamente, el de la suma de todos, porque la apuesta, la tiene depositada en ganar.
El mensaje del Mandatario Estatal, para sus correligionarios, ha sido bastante nítido. No tiene pensado comerse el pastel solo. El planteamiento indicaría, que es importante, que en los acuerdos de grupos, todos ganen. Todos tengan parte del juego. Todos asuman riesgos. Todos lleguen unidos a la cita electoral.
La propuesta del Gobernador, Héctor Astudillo, ha permeado bastante bien en el PRI, por eso las campañas de mayor impacto se ven por ese rumbo. Y no hablamos de cuestiones económicas, sino de la actitud echada hacia adelante. Se ve el ánimo. La alegría. Las ganas de triunfo en la próxima cita electoral.
Esto, el liderazgo del Mandatario Estatal, ha puesto la mesa, para que Manuel Añorve y Mario Moreno, hoy apuesten a trabajar unidos. A caminar por la ruta trazado por su líder. Porque, más allá de lo que ocurra en julio próximo; que es lo inmediato; la visión estaría puesta también, en lo que se vendría para el 2021. Y el objetivo aquí, se visualizaría, en el mantenimiento de un PRI compacto. De un PRI unido.
Para el PRI, es buena señal la reconciliación entre Añorve y Moreno. Ambos grupos tienen capital respetable. Capital que aporta para su partido. Capitales, que hoy se pueden ver unidos, en virtud del liderazgo del Gobernador, Héctor Astudillo Flores.
Lo dicho, hay señales claras de que el Partido Tricolor está echando toda la carne al asador. Está jugando con todo a ganar. El mejor ejemplo, es el trabajo hecho para lograr la unidad y reconciliación de los grupos. El tejido fino que se ha realizado.
Es claro, que el Gobernador, Héctor Astudillo Flores, en ese terreno, no estaría pensando solo en la elección de julio próximo; sino en el futuro de su partido en la entidad. Ahí está, la reconciliación entre Anorve y Mario.

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