martes, 2 de octubre de 2018

TUMBANDO CAÑA

El año de hidalgo en su máxima expresión municipal
Juan Antelmo García Castro
El sábado 30 de septiembre próximo pasado, 81 presidentes municipales concluyeron su periodo, siendo una minoría de ellos quienes lograron reelegirse por otros 3 años, en tanto que la mayoría concluyó con más pena que gloria su  Administración…Este pequeño espacio no alcanza para analizar delicados señalamientos que hacen los representados de cada uno de sus ex alcaldes, a los cuales acusan de haber incurrido en el inmoral y condenable Año de Hidalgo, no dejando “algo” a los nuevos inquilinos de ayuntamientos saqueados…
Así tenemos, por ejemplo, el caso de Tecoanapa cuyo flamante presidente municipal Henos Roque Ramírez (Morena), denunció públicamente que su antecesor el panistaRené Morales Leyva le entregó un ayuntamiento saqueado, pues además de llevarse “equipo de cómputo, mobiliario, papelería, materiales básicos como lápices o lapiceros y hasta los cestos para la basura, también cargaron con todos los archivos sobre antecedentes, trámites y las arcas del municipio, por lo que vamos a comenzar de cero”, aseguró Roque Ramírez, agregando que otra irregularidad heredada por Morales Leyva es una nómina de Seguridad Pública “inflada”, ya que por denuncias ciudadanas se enteró que en la última semana del mes de septiembre fueron dados de alta en la nómina de Seguridad Pública, sin ningún control de confianza, alrededor de 20 policías más…En Chilpancingo, desde la mañana del sábado 29 de septiembre, se escribieron en los medallones de un número considerable de automotores del servicio público de transporte –a manera de despedida- infamantes leyendas de repudio en contra del ex alcalde Marco Antonio Leyva Mena, a quien un importante sector de la población citadina califica como “el peor presidente municipal en toda la historia de Chilpancingo”, además de haber mantenido una relación tensa con los empleados municipales por presuntamente escamotearles salarios, bonos y prestaciones durante su periodo…Precisamente, por falta de confianza que Leyva Mena se ganó a pulso, los recursos asignados para la última quincena de septiembre no se le entregaron, siendo hasta ayer lunes cuando se pagó este rubro a los trabajadores del Ayuntamiento chilpancingueño…Igual ocurrió en Acapulco, donde también ayer la presidenta municipal Adela Román Ocampo anunció que se estaba pagando a todos los empleados municipales su salario correspondiente del 15 al 30 septiembre, con el siguiente agregado: “nunca más un trabajador sin pago por irresponsabilidad de quienes gobiernan”, sin hacer alusión obviamente al ex alcalde porteño, Evodio Velázquez Aguirre, al que en la víspera de concluir su mandato sus malquerientes despidieron no con fanfarrias sino con alegoría de la muerte, basura y corrupción utilizando un tráiler que durante varias horas recorrió la internacional costera Miguel Alemán de Acapulco…Y es que Evodio Velázquez nunca entendió que el salario de los trabajadores (de lista de raya y sindicalizados), es -y será siempre- sagrado, amén de haber sido señalado durante sus tres años de gobierno municipal, por sus propios compañeros Regidores, de no haber realizado un manejo financiero oportuno ni transparente, así que en el pecado llevará la penitencia. Si no me cree estimado lector, al tiempo. Y punto.

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