lunes, 14 de septiembre de 2020

MEMORÁNDUM

***La realidad nos condena
Gerardo Ruano Cástulo
El Gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo Flores, estuvo ayer en Ometepec, para encabezar la instalación del hospital móvil de atención a pacientes covid. Una acción importante y necesaria, ante el rumbo que ha tomado la pandemia en el estado.
Específicamente, en municipios como el de la costa chica. Donde el repunte de contagios es lamentable y alarmante. Y lo inexplicable, es que ante el panorama, el mandatario estatal, haya encontrado mucha movilidad y gente sin cubreboca en las calles. Es inexplicable, porque la pandemia ha cobrado más de 70 mil muertes en el país, de acuerdo a las cifras oficiales. Aunque en la realidad, es escalofriante, que los certificados de defunción se hayan escaseado, por la fatídica demanda. Un escenario complicado, entre la existencia de personas, que en los hechos no captan lo grave del covid. Sin sana distancia y sin cubreboca, es poco alentador el rumbo de la pandemia. No es buena noticia, que Guerrero haya regresado a color naranja en el semáforo epidemiológico. Pero es peor; mucho peor, que exista poca conciencia de lo complicado de la situación. El Gobernador, con la instalación del hospital móvil, refrenda estar en lo que le toca. Garantizar la atención.  Impulsar la prevención y protección permanente. Atento a las necesidades de los municipios. Respondiendo a las exigencias que va marcando la pandemia. Y haciéndolo de forma puntual y oportuna. Lo hace rápidamente, ante el regreso a color naranja. Acorde al sello responsable de su gobierno. El punto hoy, es que la alerta en el semáforo epidemiológico, no habrá de disminuir, sin la colaboración de todos. El color naranja es fuerte llamado de atención. Grave sería regresar a rojo. El punto es, que la realidad, nos está condenando.

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