miércoles, 28 de junio de 2017

DE ADICTO A ADICTO

Violencia juvenil
Ernesto Salayandia García.
Lo que bien se aprende, jamás se olvida.
La persona que niegue que una gran mayoría de nuestros jóvenes son violentos y neuróticos definitivamente vive en otro planeta.
Estos niños y adolescentes manifiestan su agresividad de mil maneras, juegan un deporte ya sea futbol o básquet Ball de una manera sucia y agresiva, no saben de disciplina ni de respeto al adversario, se desempeñan en la chancha agrediendo al adversario y muchos encuentros terminan en riña y son suspendidos debido a que se agarran a trancazos todos contra todos, incluyendo porras, lejos de que la bronca por así decirlo empieza entre un par de jugadores, estas terminan en una riña campal, todos contra todos, y se golpean con piedras, palos y todo tipo de objeto que haga daño, sin importar la magnitud de las heridas que se hayan provocado, y así como las canchas de los llanos o de las escuelas se convierten en un verdadero ring, esta misma furia se manifiesta en las fiestas de graduaciones, entre compañeros, maestros y padres de familia de una misma escuela, dejando en claro que somos un pueblo violento, con cero tolerancia, por demás neurótico y muchos de nosotros nos sentimos intocables y reaccionamos violentamente ante la más mínima provocación. Aprendemos desde pequeños a vengarnos de las agresiones y muchos de nuestros padres cuando alguien nos ha pegado nos dicen firmemente “si no te defiendes el que te va a pegar voy hacer yo”
¿de dónde viene la violencia?
La decadencia social se marca en los hogares disfuncionales y no es por la desigualdad social, el ridículo salario mínimo que gana un obrero no es un factor determinante para que sus hijos sean, ingobernables, inestable y neuróticos, el origen estriba en el pésimo ejemplo que le damos a las criaturas, siendo explosivos, intolerables, neuróticos y como padres no sabemos controlar las expresiones de ira delante de los hijos y a muchos nos importas un comino si nos insultamos, ridiculizamos, nos humillamos y nos agredimos delante de los hijos, nos importa un bledo mantener una casa llena de violencia, un hogar con gritos, golpes y agresiones de diversas características, no nos damos cuenta de la pésima escuela que damos, y después pagamos las consecuencias cuando nuestro hijo a caído en drogas o es un ser extremadamente violento, intocable, irritable, e insoportable. Somos sembradores de neurosis y cuando nuestros hijos se casan con sus parejas y primogénitos hacen exactamente lo mismo que aprendieron en casa, soy como papa, el que arroja ceniceros, lamparas, el que golpea puertas y sin duda el huracán rugiente, recibí pues todas las instrucciones para ser un detonador de violencia en cualquier lugar. 
Otro origen de la violencia.
El alcohólico y el drogadicto como yo no quiere comprender, ni entender que es un tipo neurótico, y que tan solo su lenguaje corporal muestra ese sello de soberbia y prepotencia ante los demás, el marihuano tarde que temprano, se vuelve un neurótico empedernido, agresivo, explosivo, capaz de retar a golpes, incluso golpear a sus padres, y este síntoma es sin duda la consecuencia del alcohol y las drogas, caso contrario pregúntate a ti mismo, el daño que le has hecho a tu familia, analiza y reflexiona sobre el secuestro emocional que le hiciste a tu esposa y ante todo ve la danza de tus egos y de tus defectos de carácter que, con alcohol y sin alcohol han dañado a los miembros de tu familia. No hay peor ciego que el que no quiere ver y un alcohólico mediocre siempre habrá de justificarse y jamás reconocerá que está atrapado por La Saliva Del Diablo, y que está muerto en vida en un callejón sin salida, donde irresponsablemente está heredando estas conductas toxicas a sus nietos, bisnietos y próximas generaciones, como yo cree que sin alcohol y sin sustancias la vida se va a terminar, y no entiende que la vida se le ha terminado y que está sentado en el rincón de una cantina contemplando como desintegro a su familia y como contribuye a que esta sociedad, sea una sociedad en decadencia. 
Le decadencia de la sociedad
El concepto de matrimonio se desmorona, está desvirtuado, arrasa más la cultura del divorcio, del amor al odio.- El matrimonio no es para siempre, un divorcio es para toda la vida, el alto porcentaje de separaciones legales, acredita cabalmente lo mal que andamos, considerando que el hogar, es la base de la sociedad y son estos hogares, los que andan de cabeza, se vive como en un costal con perros y gatos furiosos. Lo de hoy, parece un cáncer colectivo, el caso de las madres niñas y de las madres solteras, la depresión en niños, jóvenes y adultos, es un deporte nacional, todo el mundo la práctica, todo el mundo anda en la depre; otro punto es la violencia doméstica, con la novedad que ahora afloran las mujeres golpeadoras, las madres neuróticas, súmale los trastornos alimenticios que tienen muchas víctimas en la bulimia, la anorexia y la obesidad, también los trastornos de ansiedad, las nuevas adicciones que secuestran a infinidad de incautos, la adicción a los aparatos electrónicos, videojuegos, la celular manía, por supuesto, ludopatía, vigorexia, así mismo, la adicción al sexo, cuyo despertar en niños y jóvenes es impresionante, más las adicciones al alcohol y a la amplia gama de sustancias químicas y naturales altamente adictivas, son tan solo algunas observaciones de la decadencia social.
La cultura alcohólica
En familias, el alcoholismo es una nefasta costumbre, tradición y una mala leyenda, desde niños, se nos enseña que en todo tipo de reunión familiar, ya sea un bautizo, una fiesta de 15 años, un cumpleaños, el día de la madre, el día del padre, en los funerales, al finalizar las cascaritas de futbol, de béisbol, en fin, en cualquier evento, ya sea una fiesta infantil o una cena para festejar cualquier cosa, siempre debe de estar presente Su Majestad el Alcohol.- Yo vengo de ahí, de una fuerte dependencia hacia el alcohol.- La mayoría de las borracheras familiares, terminan mal, gritos, pleitos, expresiones y explosiones neuróticas, discusiones torpes e idiotas, discutiendo por todo y por nada, las humillaciones, ridiculizaciones, las bromas pesadas y sarcásticas.- Entre broma y broma, la verdad se asoma.- En estas borracheras, las mamás y las esposas, están con el Jesús en la boca, los niños asustados, asombrados, decepcionados.- La cerveza es una droga, el alcohol es la droga de mayor consumo en el mundo y genera estragos muy negativos en el seno familiar y no hacemos nada, nos reunimos en familia a ver eventos deportivos, programas especiales o alguna película, además de las botanas, siempre están ahí las cervezas y bebidas embriagantes y cuando tu hijo se intoxica con mariguana, tachas, inhalantes y porquería y media.- Te preguntas.- Por qué mi hijo se hizo drogadicto?.
Salud mental.
La enfermedad se ha venido trasmitiendo de una generacional otra, de abuelos a padres de padres a hijos, las conductas toxicas que nadie quiere ver, mucho menos reconocer, son una herencia que ahora nos hacen mucho daño, por ejemplo el rio de sangre que corre intensamente por todo el país y que nos coloca como la segunda nación más violenta y con el mayor número de muertos al día a nivel mundial, es el reflejo de esos padres y abuelos neuróticos, de esas parejas disparejas con pésima comunicación, por supuesto, la ausencia de valores, y los malos ejemplos, que se han recibió de una generación a otra, en mi opinión, la cadencia del respeto hacia uno mismo, y el respeto fue un valor que lo perdimos, y que estos malhechores, sicarios, funcionarios corruptos y gente deshonesta lo ha venido aplicando de una generación a otra, en suma esta miseria espiritual nos coloca como una generación que no quiso fortalecer a la familia, por el contrario activo la tormenta de los divorcios, acreditando que de cada 10 matrimonios 7 se divorcian, otro ingrediente es el lamentable índice de suicidios en jóvenes de 13 a 25 años de edad, también la pésima comunicación que hay entre hijos y padres que no tienen la más mínima humildad de tener una apertura al dialogo, es decir están envenenados por el mas de resentimientos, hay que considerar en esta época la decadencia en la mujer, que ahora, fuma y se droga ya no a la par del hombre, sino superándolo en todos los aspectos y a pesar de todos estos daños sociales, no hay un programa de salud mental, no hay el ánimo de atender este desornamento social, por el contrario se le hecha más gasolina a la hoguera.

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