martes, 22 de agosto de 2017

ENTRE LA VERDAD Y LA FICCIÓN

Mujeres de verbo. Cero Propuestas
Por Jorge Luis Falcón-Fernández Arévalo
“Mide a la gente por el tamaño de su corazón, no por el lujo de su vestuario” -Anónimo.
La participación de la mujer en la política es relativamente reciente en la historia moderna. En algunos países latinoamericanos, africanos y asiáticos.
Y, son escasas las mujeres que saben y entienden la política como ciencia, como arte de un ejercicio democrático. La existencia de una cultura política discriminatoria en gobiernos y Partidos Políticos, ha negado el acceso a mujeres debidamente comprobado su profesionalismo. Y, ello en las que han sido representantes populares. Pues muchas han sido de pasarela. Otras de “damas de compañía”. Las más, un grupo reducido de mujeres con capacidades intelectuales que han demostrado su valía en sus propuestas reales y concretas. El abuso y la tropelía del machismo, ha frenado a éstas.

Hoy existen programas y proyectos públicos y privados que promuevan la participación de las mujeres; Las ONG’s, que fortalece la ONU y la OEA. Así como el ejemplo de la Escuela Nacional de cuadros del Partido Revolucionario Institucional. El Instituto de Capacitación y Desarrollo Político, A.C, tienen en su bunker un semillero de personas del sexo femenino, que saben manejar un discurso con sentido crítico, con perspectiva de género; pero, además han logrado entender el entorno de su presencia como ente de desarrollo en el núcleo social y familiar.
La democracia necesita a las mujeres para preservar su autenticidad y las mujeres necesitan la democracia para cambiar los sistemas y las leyes que les imposibilitan, y le impiden a las sociedades en su conjunto, lograr la igualdad. Esto ocurrirá cuando se continúan preparando académicamente. Pues, en ésta era digitalizada el conocimiento evoluciona, como el lenguaje, conceptos y normas. La preparación es vital.
Las mujeres siguen insuficientemente representadas en los puestos electivos. Los países, en su mayoría, están lejos de alcanzar el “equilibrio de género”. Y, las que llegan a ocupar un lugar en el  escaño, o cualquier dependencia de tendencia social, no logran desplegarse en pos de las de su propio género. Esto, es por su nula preparación educativa, humana y académica; y, solo sirven de comparsa. Pero jamás para proponer, realizar, y ejecutar propuestas viables para fortalecer el núcleo femenino que trabaja desde diversas trincheras. El caso de las mujeres que se dedican a la  investigación, es obviado, olvidado. ¿Y, saben por qué? Porque hay una animadversión por culturizar ese sector; desde allí se muestra el perfil analfabeto de la representante popular o funcionaria.
Sí, plenamente favorecido el sector político, que es “morralla” humana, para la que se dedica a la política lo hace por marrullera, tramposa y bellaca. Apoyada por hombres canallas e insensatos. Porque los problemas de las mujeres los han creado los hombres. Y, como contradicción hay mujeres que se han convertido en machistas. Peores enemigas de las de su igual sexo.
Sistema político que prepondera el dinero y el poder, no sirve. Se pierde el sentido gentil y humano. Las mujeres, que han sido creadas sin ese sentido de calidad humana; y, por sobre el dinero. Serán ambiciosas, más que provechosas y dadoras. Más envidiosas, por sobre el gesto y la actitud de disposición. Más codiciosas, que ser amables y tolerantes.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario