viernes, 25 de agosto de 2017

LA COLUMNA

de angel irra carceda
-Las contundentes diferencias
Al circo del alcalde priista de Chilpancingo, Marco Antonio Leyva Mena, le siguen creciendo los enanos.
Ahora surgió un Frente Ciudadano ante sus intentonas por aplicar un nuevo impuesto a la ciudadanía, debido a la pretensión de cargar al recibo de la Capach el cobro de 15 pesos por la recolección de basura.

Los trabajadores municipales, de diversas dependencias, no dejan de quejarse por el mal trato del alcalde y sus principales colaboradores.
Este jueves denunciaron que se niega a pagar a deudos de trabajadores fallecidos los 200 mil pesos por el seguro de vida. Y acusaron que a ellos les descuentan quincenal y puntualmente la cuota obrero-patronal, pero que el alcalde por el PRI no reporta esos recursos al Instituto de Seguridad Social de los Servidores Públicos del Estado Guerrero (ISSSPEG).
Debe a este Instituto, precisaron, la friolera de 54 millones de pesos. Y que sólo él, el alcalde priista, sabe a dónde van a parar esos recursos.
En fin, que no sale de una cuando ya está enlodado en otra. Y, lo que es peor, no se ve para cuándo vaya a cambiar este alcalde que ya es considerado por los chilpancingueños como “el peor” de la historia en este municipio.
Y mientras esto sucede en Chilpancingo, el titular del ISSSPEG, Jesús Manuel Urióstegui Alarcón, le rindió un reconocimiento al alcalde de Acapulco, Evodio Velázquez Aguirre.
Le expresó que es el único presidente municipal con el que “hemos venido trabajando en el asunto de los adeudos, que se ha preocupado, se ha ocupado, que ha respondido, si bien no como lo quisiera y lo quisiéramos nosotros, pero hay una respuesta de Acapulco y eso nos ha ayudado a ir mejorando la atención hacia los compañeros”.
Urióstegui y sus colaboradores se reunieron con el alcalde porteño, para revisar el adeudo histórico del Ayuntamiento de Acapulco con el ISSSPEG, y de entrada acordaron el pago de 200 mil pesos diarios.
También estuvieron en la reunión funcionarios federales y estatales, así como dirigentes sindicales de trabajadores, entre estos el dirigente del SUSPEG, Adolfo Calderón Nava, quien estableció que “se ve la voluntad presidente (Evodio Velázquez), de que queremos caminar bien y eso se reconoce y se valora también”.
Digo, expongo en estos casos la enorme diferencia entre los alcaldes de Chilpancingo y Acapulco.
Primero, porque soy originario de Acapulco y, segundo, porque también soy chilpancingueño por adopción.
Llevo en esta ciudad capital poco más de 30 años, aquí me casé y nacieron mis dos hijos.
En serio, cómo me gustaría que se expresaran así del alcalde de Chilpancingo, como lo hacen con el de Acapulco. Pero está visto que “chango güero” no aprende maromas nuevas.

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