viernes, 4 de agosto de 2017

MEMORÁNDUM

*** El inventario municipal.
Gerardo Ruano Cástulo
Estamos a escaso tiempo, de que las administraciones municipales cumplan dos años. Seguramente, han comenzado a realizar el inventario, para conformar lo que será el informe de gobierno. ¿Qué se ha logrado hacer? ¿Se está avanzando en la dirección correcta?

Antes de responder a estos cuestionamientos, es importante recordar, que a ésta generación de alcaldes, les ha tocado una de las etapas más complicadas del Estado. Por lo grave de la inseguridad y violencia. Y por el poco margen de maniobra en el terreno financiero.
Las circunstancias han sido complicadas. No se debe perder de vista, éste pequeño gran detalle. A partir de esto, se debe hacer una valoración en su justa dimensión. Como aquella realizada, a la gestión del entonces alcalde, Mario Moreno Arcos, cuando por el paso de Ingrid y Manuel, los planes cambiaron de manera drástica. Al igual, que con el capítulo lamentable y reprobable de Iguala.
En Chilpancingo, Marco Antonio Leyva Mena, Presidente Municipal, llegó a reconstruir. Comenzando por tener un lugar digno, en que atender a la población. El palacio municipal estaba destrozado. Así lo entregó el movimiento de maestros.
De ahí, a enfrentar con problemas históricos de la capital, como el agua y la basura. Temas, en los que el alcalde ha invertido y tocado puertas para generar mayor apoyo; encontrando la mano solidaria del Gobernador del Estado. Obras para mejorar el abasto de agua se han visto y se siguen viendo. Acciones para revertir el problema de la basura también se vienen realizando. Le ha entrado con decisión al tema del Relleno Sanitario, buscando ya una solución a la disposición final de los residuos que se generan en la capital.
El sello propio, de Marco Leyva, se aprecia en obras concretas: Programa de vivienda sin precedente en el ámbito municipal. Fortalecimiento importante y notable en la infraestructura de salud. Pasos sólidos en el terreno de la ecología, con el reto de plantar un millón de árboles y el recién inaugurado Parque los Manantiales. Trabajo comunitario permanente para mantener comunicación directa con los comités de las colonias. Recorridos a pie, para incentivar la participación ciudadana. Impulso de la transformación de la imagen de las avenidas céntricas de la ciudad, como se ve en la Alemán y el paso a desnivel. Presencia constante en el área rural y magnífica relación con los comisarios de las comunidades. Impulso de proyectos de alto impacto, con gestión exitosa ante el Gobernador. Consolidación y crecimiento del programa vecino vigilante. Puesta en marcha de un programa de apoyo con pipas de agua, mediante una calendarización, con información oportuna.
A esto, debemos sumar audiencias públicas, jornadas médicas, la asistencia social, pinta tu escuela; entre más acciones que desarrollan las diferentes instancias municipales.
El punto es, que en medio de la circunstancia que le ha tocado gobernar a Marco Leyva, sería mezquino hacer un inventario, en el que no se mencionen éstos resultados. No se puede jugar al tuerto. Hay que ver con los dos ojos.
Claro. Chilpancingo tiene grandes y graves problemas. Nadie lo niega. La circunstancia para resolver todo, es complicada. Pero, se debe admitir que hay avances. Que el alcalde, Marco Leyva, está trabajando. Que siempre da la cara ante las situaciones. Cada semana está enfrente de los medios.
De manera constante, camina por calles, escuchando y atendiendo a la gente. No se esconde. Tampoco se cruza de brazos. Está ahí, siendo parte de la solución de los problemas.
Eso, debe ser parte del inventario.

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