viernes, 15 de septiembre de 2017

TUMBANDO CAÑA

Alejandro Reyes mantiene insensata huelga de hambre
Juan Antelmo García Castro
Desde la semana pasada un abogado de nombre Alejandro Reyes decidió poner en peligro su propia vida, al declararse en huelga de hambre en el puerto de Acapulco, con el propósito de presionar a las autoridades estatales y universitarias para que se autorice el ingreso a las Facultades de Medicina, Odontología y Enfermería, dependientes de La Universidad Autónoma de Guerrero, a un grupo de jóvenes que no aprobaron el inevitable y odioso examen de admisión…
En otras épocas no había problema para inscribir a todos los aspirantes en las carreras de su preferencia, aun cuando no hubieran obtenido el puntaje exigible, pero hoy en día con la certificación escolar y los nuevos modelos de calidad educativa ya no es posible hacer excepciones y autorizar la inscripción de aspirantes que no lograron obtener una calificación aceptable en la exploración de conocimientos aplicada por el Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior (Ceneval), pues se corre el riesgo de perder la legitimación de esas Licenciaturas…Lo patético de dicho movimiento estudiantil es que Alejandro Reyes decidió involucrarse (sin ser familiar o padre de familia de alguno de los jóvenes aspirantes) con un ayuno intencional que le podría ocasionar consecuencias fatales en su debilitado organismo, para que después otros actores políticos protagonistas califiquen de insensibles al gobernador Héctor Astudillo Flores y al rector Javier Saldaña Almazán, responsabilizándolos de ese escenario nada deseable y con fines de perverso lucro hacer mártir a Alejandro Reyes, cuya valiosa vida no tiene por qué arriesgarla de esa manera solidaria pero absurda, como no lo hace ninguno de los padres cuyos hijos están participando en el “movimiento de los rechazados”, mismos que después tal vez ni le agradezcan su osada acción…Por su parte, las autoridades universitarias han ofrecido a ese grupo de jóvenes 800 espacios para cursar una licenciatura en otras escuelas universitarias; vacantes que dejaron aspirantes que sí aprobaron el examen de admisión pero que finalmente decidieron no inscribirse, por diversas razones…Para poder acceder a esos espacios, los estudiantes deberán comprobar que realizaron el examen del Ceneval…Es importante destacar que en el ciclo escolar 2017-2018, en la Universidad Autónoma de Guerrero alrededor de 27 mil jóvenes presentaron examen de admisión, siendo aceptados 23 mil 788 alumnos de nuevo ingreso; es decir, sólo fueron rechazados 3 mil 212 aspirantes, que representa el 12.9 por ciento del universo de solicitudes, a diferencia de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que tuvo un porcentaje de rechazados superior al 89 por ciento…Una gran limitante para el mejoramiento e incremento de la infraestructura educativa en la UAG, que permita brindar mayores oportunidades de estudio a los jóvenes guerrerenses, es el modesto subsidio asignado anualmente a nuestra Alma Máter, que para el ejercicio fiscal 2017 es de mil 700 millones de pesos, pero más del 90 por ciento se destina al pago salarial de los trabajadores académicos y administrativos, en tanto que para atender a cada alumno la institución recibe 34 mil pesos, seguramente el presupuesto más bajo de todas las universidades públicas del país

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