martes, 26 de marzo de 2019

MEMORÁNDUM

***Valor de la actitud
Gerardo Ruano Cástulo
Uno de los accidentes más grandiosos del crecimiento humano, es que de manera automática , el sistema de relaciones se fortalece. Se incrementa y mejora la cantidad de amigos. 
Hace algunos años, escuché al instructor decir, que existían reglas para ganar amigos. Algo así, como un método. Una receta mágica. La idea central de esto, era ganar popularidad. Pero, la popularidad no lo es todo en la vida. Ni siquiera basta para ganar autoestima. De sobra, se conocen nombres de famosos, cuyo desenlace no ha sido el más afortunado.

Con el paso del tiempo, la filosofía del crecimiento humano aportó que no había otro camino para ganar amigos, más que la calidad humana. Antes de buscar buenos amigos, se tú el mejor amigo.
No consiste en tratar a los demás como a ti te traten. Sino tratarlos como nos gusta que nos traten. En pocas palabras, la decisión está en nuestro campo. El crecimiento humano es una decisión personal. No depende de cuestiones externas, ni de otras personas.
Tener un sistema fuerte de relaciones no es casual. Es producto del trabajo interno de cada persona. Mejorar la actitud es determinante. Es lo que marca la diferencia.
En el servicio público, la actitud también muestra la calidad humana de los funcionarios. Por eso, la imagen pública no depende de contar con muchos espacios publicitarios; sino de las virtudes personales. Pega más la humildad, sencillez, franqueza, amabilidad, empatía; entre otros, como el sentido de la responsabilidad, que la simple difusión.
Por eso hay ejemplos de servidores públicos, que en el espacio que ocupen, siempre se ven rodeados de amigos. Su calidad humana, les ha generado un importante sistema de relaciones. Uno de ellos, César Armenta Adame.
Si, el jefe de la oficina de recaudación de la zona centro. Quien el día de ayer cumplió un año más de vida. Y lo festejó trabajando, en una oficina que vio pasar muchos amigos, con felicitaciones y cadenas de cempasúchil. 
Las muestras de afecto hacia César Armenta, no son simple resultado de una posición en el gobierno. Es resultado, de su calidad como persona. Quienes le conocen saben de un político accesible. De un hombre humilde y sencillo. No es casual, el importante sistema de relaciones que ha construido. Detrás de ello, está la buena actitud de César Armenta.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario