lunes, 7 de octubre de 2019

TRAZOS…TIME

*Al COLOSO le urge el rescate de infraestructura a sus edificios.
*El sexismo mediático, un lenguaje agresivo a la mujer.
Federico Nogueda Berdeja
El proyecto del Infonavit el COLOSO nace como lo fue años antes en la Ciudad de México, el crecimiento urbano y la falta de espacio para vivir, en el caso del puerto de Acapulco, fue la migración de personas atraídas por el impacto del turismo.  

En la época de los setenta todavía el puerto respiraba el boom de la llamada era de oro, las migraciones de las regiones del estado estaban en su mejor apogeo y por supuesto de otras partes del país y de Norteamérica, los discos de música moderna se estrenaban al mismo tiempo en los Ángeles y Nueva York, como en las discotecas del puerto.
La zona habitacional del Infonavit el COLOSO, nace precisamente como un espacio de vivienda para los migrantes que venían a correr suerte de trabajo, una vez conseguida, buscaban vivienda y ahí se establecen, ya con un sueldo de hotelería.
También por supuesto acapulqueños que buscaban escapar del cuadro urbano de la ciudad, y que mejor que el COLOSO. Esta Zona nace su construcción en 1977 y se habitó en su primera etapa en 1978.  
Sus primeros pobladores disfrutaban de una zona limpia, de aire puro, con arroyuelos con peces, camarones y hasta tortugas de tierra, era una alegría vivir en un área moderna en servicios y con la naturaleza. 
No obstante, como todo en la vida, ‘todo por servir se acaba’, y acaba por no servir, esa zona con el tiempo, se fue deteriorando poco a poco, especialmente sus edificios, que hoy en estos momentos, a pesar de ser considerada la zona habitacional más grande de América latina, hoy le urge un rescate en su infraestructura. 
Muchos de sus habitantes con las tormentas, huracanes y los temblores, han dejado sus edificios en un S.O.S, para los tres niveles de gobierno, necesitan de inmediato, un fondo de rescate millonario, se habla de rehabilitar cerca de 700 edificios. 
Con una inversión de los cerca de los 150 millones, y urgente antes de que pueda pasar alguna tragedia en los casos de sismos de mayor intensidad, y quizás alguien pueda decir bueno pues que lo hagan sus propios dueños, pero el caso es que en la actualidad son personas con escasos recursos.   
Pero partiendo que estamos ante una figura del estado benefactor, y que sus habitantes pagan sus impuestos, resulta que debe de exigírles esa ayuda, hay escaleras que ya son puro cemento sin varillas, edificios sentidos o cuarteados. 
El sexismo mediático, un lenguaje agresivo a la mujer
El pasado viernes y sábado el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Guerrero (IEPC-GRO), organizó el taller ‘Sexismo Mediático es Violencia Política’, donde se orienta para que se observen las herramientas de identificación de la discriminación por género en los medios de comunicación. 
En su inauguración la consejera del IEPC-GRO, Vicenta Molina Revueltas, planteo la necesidad de ser muy observadores del lenguaje que se utiliza hacia las mujeres. 
Especialmente en tiempos electorales, es cuando más se marcan los lenguajes de la discriminación de género, hay expresiones más violentas, a veces por desconocimiento, porque el sexismo mediático es violencia política.
La conclusión es clara, a lo que puede entenderse en el taller, los medios de comunicación deben dejugar un papel, donde se retome la sensibilidad en el lenguaje, tener la precaución de que vaya el mensaje en su justa o equilibrada dimensión. 
Ya que, al momento de discriminar, denostar y otras figuras del lenguaje agresivas o separadas, se genera violencia política o social en el caso de las mujeres, por ello la importancia de evitar las diferencias.

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