miércoles, 12 de agosto de 2020

MEMORÁNDUM

 ***Semáforo económico

Gerardo Ruano Cástulo

La palabra austeridad ha acompañado al gobierno Astudillista en su trayecto. El reto económico de la entidad siempre ha estado ahí. La herencia que recibió el Gobernador, Héctor Astudillo Flores, le propuso el reto de hacer más con menos.

De apostar por la eficiencia y disciplina financiera. Los boquetes financieros que recibió, más el cobro de responsabilidad que los antecesores no cubrieron; a los que se sumaron recortes al presupuesto; han implicado un desafío, que han sabido sortear.  Es sabido, que el Gobernador de Guerrero redujo su salario, mucho antes, que llegara la 4T. Y lo hizo, en apego a las medidas de austeridad que demanda la situación. No por protagonismo. En tanto hoy, ante la crisis incalculable que ha generado y sigue causando el covid-19, que se refleja también en la caída de la recaudación. La pérdida de empleos y cierre de negocios es crítica. La necesidad alimentaria se palpa. Se resienten los estragos en las familias, que buscan subsistir y pagar los servicios básicos; comenzando por la renta de la vivienda. El golpe es severo y se respira. También en las arcas públicas. La federación ha informado sobre la caída en su recaudación. En el estado, sucede igual con los ingresos locales. Porque además, el gobierno Astudillista ha actuado de forma sensible ante el confinamiento y cierre de negocios por la emergencia. Pero el tema transita a terrenos, que ponen en alerta el semáforo económico. Ya que si bien, el reciente ajuste anunciado por el Gobernador Héctor Astudillo, es una decisión responsable, para seguir haciendo frente a la pandemia; no debemos olvidar, que desde la torre de control nacional, se vislumbra la convivencia con el covid-19, hasta el mes de marzo del año próximo. Sin olvidar, a quienes opinan que el coronavirus llegó para quedarse. Estamos llegando a mediados de agosto. El desgaste es notable, por todos lados. Eso, no debieran perder de vista los tres niveles de gobierno; en especial la federación; porque así como ahora existe semáforo epidemiológico, tal vez, sea la hora de comenzar a medir también con el semáforo económico. Los estados y municipios necesitan más apoyo. No es asunto menor, el nuevo ajuste al presupuesto, dispuesto por el Gobernador de Guerrero. Bien se podría decir, que el semáforo económico está pasando de amarillo a naranja.

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