miércoles, 2 de junio de 2021

EL FILÓSOFO DE GÜÉMEZ

 Los Obstáculos

Por Ramón Durón Ruíz (†)

Qué aburrido sería no tener obstáculos. ¿No puedo imaginar una vida sin dificultades? El mayor crecimiento en la vida llega como resultado de afrontar los obstáculos;  diariamente les doy la bienvenida, los enfrento con una actitud positiva para que se conviertan en oportunidades, busco transformarlos en desafíos que pueda disfrutar. 

Deja de ver los obstáculos como situaciones en las que sobrevivas, recíbelos como una oportunidad para mejorar tu calidad de vida, para que éstos puedan ser vencidos, el imperativo es enfrentarlos con la autoestima en alto, tomando en cuenta que todos los caminos de la vida están empedrados caprichosamente y  plenos de obstáculos. 

La mayoría de los triunfadores encontraron obstáculos desalentadores antes de vencer. Ganaron porque se negaron a desanimarse por sus derrotas. Si no existieran contratiempos que superar, la riqueza maravillosa de la experiencia humana no florecería, ni nos brindaría la sabiduría. 

Gerhard Gschwandtner recuerda que un gran filósofo comentó una vez que “el único obstáculo que tiene que vencer el águila para volar con mayor velocidad y más fácilmente, es el aire; pero si se suprimiera el aire caería instantáneamente a tierra, sin poder volar en absoluto. El mismo elemento que ofrece resistencia al vuelo es, a la vez, su condición indispensable”. 

Esa misma ley se aplica en nuestra vida: los obstáculos son indispensables para crecer. Una vida libre de  obstáculos reduciría todas las posibilidades y potencias a cero. Los obstáculos despiertan tus habilidades, comunicándote un nuevo poder, de suerte que de las dificultades nace nueva fuerza, de un obstáculo derivamos… fortaleza; de la desilusión… crecimiento; de la privación… deseo.

El mayor rival es tu debilidad, en ésta se encuentra la mejor forma de superarte, cuando dejes de temer a perder y empieces a temer no ganar, descubrirás que no eres el mejor y que quizá nunca lo fuiste, ya no importa quién gane o quién pierda, ahora lo más importante es simplemente saberte mejor que ayer.

Para vencer los obstáculos fija tus metas, te sentirás con energía, optimismo y esperanza; para lograr tus metas necesitas: automotivación, esa energía que surge de tu interior, basada en tus deseos y valores más importantes. Compromiso, estar dispuesto a pagar el precio por alcanzar tus metas, se refleja en tu conducta y en el trabajo que le dedicas.

Adaptación y flexibilidad, el mundo cambia constantemente y no tienes control sobre la conducta y sentimientos de la gente que te rodea. Por lo tanto, cuando surgen imprevistos o las cosas no son como pensabas, es necesario tener la capacidad de hacer los cambios que se requieran.

Autocontrol emocional, las emociones son parte de ti, pero es necesario distinguir cuándo tienes que controlarlas, para actuar de acuerdo a la razón.

Organización, no puedes hacer muchas cosas al mismo tiempo, ni tienes un tiempo ilimitado, por ello tienes que establecer un orden y las prioridades necesarias.  

La manera de hablar y de pensar influye en la programación de tu subconsciente, diariamente reconoce en voz alta tus logros, aunque sean pequeños. Éstos no son valiosos por cuánto avanzas, sino porque te acercan a la meta y porque demuestran tu esfuerzo.

Reconocer tus logros, revisar los planes, visualizar el éxito, recuerda que el futuro es el resultado de cada instante presente, que es el que realmente puedes vivir, no hay vida sin obstáculos, tú naciste para una solo cosa: SER UN TRIUNFADOR… EMPIEZA HOY.  

Lo que me recuerda que cierto día llegó hasta Don Gonzalo N. Santos un novel presidente municipal: 

–– Señor gobernador, quiero su consejo, ¿qué debo hacer pa’ gobernar bien? 

–– Mira –respondió “El Alazán Tostado”–, tienes que vencer todos los obstáculos, cuida al cura del pueblo, tiene liderazgo y te puede fregar; cuida al “profe”, con su liderazgo, también te puede joder; cuida al médico, tiene liderazgo y te puede joder; pero, sobre todo, cuídame a mí…¡¡¡PORQUE YO SI TE CHINGO!!!

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