viernes, 9 de junio de 2017

MEMORÁNDUM

***¿Trascender o no?
Gerardo Ruano Cástulo
Bien lo dice Jorge Bucay, en su libro “el camino de la felicidad”, que una de las principales motivaciones del ser humano, es el deseo de trascender. De hacer algo digno de ser recordado por otros.

Desde esa perspectiva, no tengo duda que el alcalde de Chilpancingo, Marco Antonio Leyva Mena, tiene todo el interés de dejar huella en la capital del Estado. De qué su gestión, deje cosas buenas al municipio. No creo, que se levante por las mañanas, con el deseo de tener un día desastroso.
El punto es, que encabeza una gestión que viene remando contra corriente. De un inicio complicado. Recibió un inmueble en pésimas condiciones. Con limitaciones económicas muy fuertes. Sumando a esto, la falta de certidumbre del gabinete, en donde había demasiados encargados de las tareas, pero no titulares de las secretarías.
Su relación con la prensa, no ha sido la mejor. Debemos anotarlo. Lo que se ha visto reflejado en golpes constantes a su imagen. En meses recientes, modificó y ha optado por salir al paso, con la rueda de prensa semanal, en donde si bien tuvo buen impacto al principio; hoy comienza a generarle desgaste.
A pesar de esto, desde el lugar donde tomó el barco, lo ha movido en aspectos como vivienda. En rubros, como dar solución a la disposición final de los residuos, logrando sacar el problema, en uno de los momentos más álgidos de su gobierno.
Hay audiencias públicas, trabajo comunitario, buena relación con los comisarios, pintado en las escuelas, caminatas por las colonias; en suma, diferentes aspectos, propios de un gobierno que se autodenomina de Participación Ciudadana.
Pero, si lo vemos de forma estricta, es lo menos que podía impulsar el alcalde, luego de su llegada al Ayuntamiento, en razón de la necesidad de mayor trabajo en territorio. No olvidar, que su asunción se registra en un momento especial y crucial para el PRI, donde la alternancia era factible. De hecho, Marco Leyva comienza la campaña con una desventaja cercana a los 15 puntos. Por eso, tal vez, esas acciones no tienen un impacto fuerte. Algo que lo lleve a trascender. Porque en conciencia tendría esa obligación.
Ahora, la vista ha girado hacia el histórico problema del agua. Ya habla de potenciales obras y una posible inversión que oscilaría por los 500 millones de pesos. Antes de esto, debemos admitir que ha tenido el respaldo del Gobierno Astudillista, en obras de impacto, como el puente elevado en el crucero a Chichihualco; así como en los trabajos de dignificación del Río Huacapa. El punto, es que el asunto del agua es más complejo. Recordemos que el Presidente del País se comprometió a dar solución al problema, y cuando Marco Leyva llegó a la alcaldía, fue recibido con un impresionante número de quejas, manifestaciones y bloqueo de calles, ante la falta del vital líquido.
En breve retrospectiva, aún recuerdo dos slogan de políticos que han trascendido: “Comprometidos a servir”, y “Tú capital Crece”. El impulsor del primer lema, es hoy Gobernador de Guerrero. El del segundo, después fue diputado federal y ahora Delegado Estatal del ISSSTE. Héctor Astudillo recuperó la credibilidad y confianza en la autoridad municipal. Y Mario Moreno, encabezó una gestión de más de mil obras.
Ahora bien, Jorge Bucay, también refiere que se puede trascender a la inversa. De manera negativa. ¿Quién no recuerda a un Jorge León o un Efrén Leyva?
Trascender, para bien o para mal. La palabra es de quien hoy gobierna en Chilpancingo.

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